Cómo es una campaña con microinfluencers
Una campaña con microinfluencers no es un perfil grande publicando una vez. Son decenas de perfiles pequeños publicando a la vez, y eso cambia cómo se monta y cómo se mide.
En nuestras campañas los perfiles se combinan en cuatro figuras. Los de intercambio reciben producto y publican sin cobrar. Los perfiles con fee cobran y aportan alcance o especialización. La embajadora o el embajador dan continuidad durante toda la campaña. Y los creadores UGC producen contenido que la marca usa después en sus propios canales.
Para que te hagas una idea del tamaño: en Denenes activamos 36 perfiles, de los cuales 30 eran de intercambio, 5 con fee y 1 embajadora de más de 150.000 seguidores. En Party Fiesta fueron 31 perfiles más 6 creadores UGC, que produjeron 42 contenidos en Reels y TikTok. En Giorgi, 46 perfiles y 60 publicaciones repartidas en tres meses.
Lo que salió de esas mismas campañas: Denenes alcanzó a más de 106.000 usuarios con un engagement del 16,7%. Avena Kinesia generó más de 167.000 impresiones con un 10,12%. Giorgi llegó a más de 600.000 cuentas con un 9,40%. Party Fiesta superó las 537.000 impresiones con un coste por visualización de 0,020 euros. Y Lactovit, con 122 publicaciones, alcanzó más de 653.000 impresiones y un 26,85% de engagement medio.
La referencia con la que comparamos todo eso es la media de interacción de Instagram en 2025, un 2,2%. Ninguna de esas campañas bajó de cinco veces esa cifra.
El dato que más repite el patrón es el de Lactovit: los perfiles de intercambio, que son los más pequeños y los que no cobran, alcanzaron un 30,26% de engagement, por encima de los perfiles con fee. El tamaño de la comunidad y la interacción que genera no van en la misma dirección.






